8 Polémicas cuestiones alimenticias que han sido objeto de debate, aclaradas

Internet es el principal recurso de la mayoría de nosotros cuando tenemos alguna duda, y las cuestiones alimenticias no son una excepción. Pero por mucho que nos pese, Internet no siempre tiene la respuesta a todas nuestras preguntas. Y lo que es aún peor, cuando las tiene, no deberíamos asumir que esas respuestas son ciertas simplemente por una cuestión de fe.

Hoy en Comess Group, nuestros expertos aclaran 8 polémicas cuestiones alimenticias que han sido objeto de debate a lo largo y ancho de Internet durante años, y que lamentablemente, han terminado por confundir a los consumidores.

 

No necesitamos comer cada 2-3 horas

 

Se cree que ingerir comidas más pequeñas y más frecuentes puede ayudar a perder peso (o acelerar el metabolismo para quemar más grasa). Sin embargo, algunos estudios sugieren que el tamaño y la frecuencia de las comidas no tienen ningún efecto sobre la quema de grasa o el peso corporal.

Comer cada 2-3 horas es inconveniente y completamente innecesario para la mayoría de las personas. Simplemente, come cuando tengas hambre y asegúrate de elegir alimentos saludables y nutritivos.

 

Los huevos son uno de los alimentos más saludables que podemos comer

 

Los huevos han sido injustamente demonizados porque sus yemas son ricas en colesterol. Sin embargo, los estudios muestran que el colesterol de los huevos no aumenta el colesterol en la sangre en la mayoría de las personas.

Nuevos estudios que incluyen a cientos de miles de personas muestran que los óvulos no tienen ningún efecto sobre las enfermedades cardíacas en individuos sanos.

Así que la pura verdad es que los huevos son uno de los alimentos más saludables y nutritivos que puedes comer.

 

Bajo en grasa no significa saludable

 

La dieta baja en grasas promovida por las pautas de nutrición convencionales parece haber sido un fracaso. Numerosos estudios a largo plazo como este sugieren que no funciona para la pérdida de peso ni para la prevención de enfermedades.

Además, la tendencia ‘bajo en grasa’ condujo a las marcas a fabricar y comercializar una gran cantidad de alimentos nuevos, procesados ​​y bajos en grasa. Sin embargo, debido a que los alimentos tienden a tener peor sabor sin la grasa, los fabricantes agregaron azúcar y otros aditivos.

La realidad es que los alimentos que son naturalmente bajos en grasa, como las frutas y verduras, son excelentes, pero los alimentos procesados ​​etiquetados como “bajos en grasa” generalmente están cargados de ingredientes poco saludables.

 

Alimentar tus bacterias intestinales es imprescindible

 

En realidad, las personas somos solo un 10% humanas: las bacterias de nuestro intestino, conocidas como flora intestinal, superan en número a nuestras células humanas en una proporción de 10 a 1.

En los últimos años, las investigaciones han demostrado que los tipos y la cantidad de estas bacterias pueden tener profundas implicaciones para la salud humana, ya que afectan a todo, desde el peso corporal hasta la función cerebral.

Al igual que las células de su cuerpo, las bacterias necesitan comer, y la fibra soluble es su fuente de combustible preferida. Así que, en realidad, la razón más importante para incluir mucha fibra en nuestra dieta es para alimentar las bacterias beneficiosas de nuestro intestino.

 

El colesterol no es el enemigo

 

Lo que mucha gente generalmente denomina “colesterol” no es realmente colesterol. Cuando hablamos sobre el llamado colesterol LDL “malo” y el colesterol HDL “bueno”, en realidad nos referimos a las proteínas que transportan el colesterol en la sangre.

LDL significa lipoproteína de baja densidad, mientras que HDL se refiere a lipoproteína de alta densidad.

La verdad es que el colesterol no es el enemigo. El principal determinante del riesgo de enfermedad cardíaca es el tipo de lipoproteínas que transportan el colesterol, no el colesterol en sí, según sugieren los estudios al respecto. Para la mayoría de las personas, el colesterol en la dieta tiene poco o ningún efecto sobre sus niveles de lipoproteínas.

 

Los suplementos de pérdida de peso rara vez funcionan

 

Hay muchos suplementos diferentes para perder peso en el mercado, y casi nunca funcionan. Se afirma que conducen a resultados mágicos, pero fallan cuando se ponen a prueba en los estudios.

E incluso los pocos que funcionan, como el glucomanano, tienen un efecto demasiado pequeño para realmente marcar una diferencia notable. La verdad es que la mejor manera de perder peso y no recuperarlo es adoptar un cambio de estilo de vida saludable.

 

La salud es mucho más que nuestro peso

 

La mayoría de las personas se concentran demasiado en el aumento o la pérdida de peso. Pero la verdad es que la salud va mucho más allá de eso.

Muchas personas obesas son metabólicamente saludables, mientras que muchas personas de peso normal tienen los mismos problemas metabólicos asociados con la obesidad, según apuntan las investigaciones.

Centrarse solo en el peso corporal es contraproducente, ya que es posible mejorar la salud sin perder peso, y viceversa.

Pero sí parece que el área donde se acumula grasa es importante. La grasa en la cavidad abdominal (grasa del vientre) está asociada con problemas metabólicos, mientras que la grasa debajo de la piel es principalmente un problema cosmético.

Por lo tanto, reducir la grasa abdominal sí debe ser una prioridad para mejorar la salud. La grasa debajo de la piel o el número en la escala del IMC (Índice de Masa Corporal) no importan tanto.

 

Ni la grasa ni los carbohidratos te hacen engordar

 

La grasa a menudo se atribuye a la obesidad, ya que tiene más calorías por gramo que las proteínas y los carbohidratos.

Sin embargo, las personas que comen una dieta alta en grasas, pero baja en carbohidratos, terminan comiendo menos calorías que las personas que siguen dietas bajas en grasas y altas en carbohidratos, según los estudios realizados al respecto.

Por el contrario, esto ha llevado a muchas personas a culpar a los carbohidratos por la obesidad, lo que también es incorrecto. Muchas poblaciones a lo largo de la historia han consumido dietas altas en carbohidratos pero se han mantenido saludables.

Como con casi todo en la ciencia de la nutrición, el problema depende del contexto. Tanto la grasa como los carbohidratos pueden engordar, todo depende del resto de nuestra dieta y nuestro estilo de vida en general.

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